Cambiar la mirada para transformar el barrio
Hay cosas que pasan todos los días y que, sin darnos cuenta, construyen desigualdad. Comentarios, decisiones, silencios… pequeñas acciones que acaban teniendo un impacto enorme en la vida de las personas. Con esta idea trabajamos desde Asociación Entre Amigos en el proyecto Radio comunitaria como herramienta contra el antigitanismo en zonas desfavorecidas, una propuesta que desarrollamos en tres provincias —Sevilla, Córdoba y Málaga— para generar espacios donde cuestionar lo que damos por hecho y construir una convivencia más justa.
A veces todo empieza con una historia concreta. Una madre que acude al colegio angustiada porque su hija va a repetir curso sin entender por qué, porque su niña ha ido todos los días a clase. Nadie la había citado antes, nadie le había explicado las dificultades, nadie le había dado la oportunidad de acompañar ese proceso. Y ahí aparece algo que muchas veces no se nombra: dar por hecho que a esa madre no le interesaba. Ese tipo de situaciones no son aisladas, forman parte de dinámicas más profundas que tienen que ver con prejuicios hacia la comunidad gitana, con miradas heredadas y con una forma de relacionarnos que excluye sin necesidad de decirlo en voz alta.
Ahí es donde entra este proyecto. No desde el señalamiento, sino desde la reflexión compartida. A través de la radio comunitaria, generamos espacios donde estas historias se ponen sobre la mesa, se analizan y se convierten en oportunidades de cambio. Porque la radio no es solo un medio de comunicación, es una excusa para encontrarnos, para escucharnos y para construir un relato distinto sobre lo que pasa en nuestros barrios.
El trabajo no se queda en contar lo que ocurre. También implica actuar. En ese caso concreto, compartir la situación con el equipo educativo permitió abrir un proceso de cambio, impulsando tutorías centradas en lo académico y no solo en la conducta. Algo tan sencillo como esto transforma la relación entre familias y escuela, y rompe con la idea de que solo se cita a las madres cuando hay problemas. Porque cuando no se convoca, muchas familias entienden que todo va bien, y ahí es donde se generan brechas que luego son difíciles de cerrar.
A través de talleres, programas de radio, encuentros comunitarios y participación directa de vecindad, entidades y profesionales, el proyecto va generando espacios donde se revisan estas ideas, se comparten experiencias y se construyen nuevas formas de entender la convivencia. La clave está en que las propias personas del barrio son protagonistas del proceso, creando contenidos, participando en los programas y dando voz a realidades que muchas veces no tienen espacio en otros medios.
Este trabajo, que se desarrolla de forma continua a lo largo del año en zonas como el Polígono Sur, Las Palmeras o el entorno de Dos Hermanas-Nuevo San Andrés–El Torcal, permite ir transformando poco a poco la narrativa colectiva. No se trata solo de combatir el antigitanismo, sino de generar reconocimiento, visibilizar aportaciones positivas y fortalecer el sentimiento de pertenencia y comunidad.
A través de Radio comunitaria como herramienta contra el antigitanismo en zonas desfavorecidas, seguimos apostando por una intervención que parte de la realidad, que escucha y que construye desde dentro, demostrando que cambiar la mirada es también una forma de cambiar el barrio.
Este proyecto está financiado con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y del Impuesto sobre Sociedades, en el marco de la convocatoria de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía.